MASCOTAS

Niña es salvada por su perro

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Niña es salvada por su perro

Niña es salvada por su perro

Karina Chitikova, una niña de apenas cuatro años que se perdió de su pueblo en Siberia junto con su perro, sobrevivió alimentándose de bayas y bebió en los charcos, hasta que fue rescatada después de 12 días de odisea gracias a que el perro pudo indicar a los socorristas dónde estaba.

Según los medios rusos, Karina desapareció el 29 de julio, cuando estaba con su abuela en Olom, un caserío de apenas ocho viviendas en la región de Irkutsk.

Cuando la abuela se adormeció, la niña salió de su casa con el perro y no volvió. Al principio la madre y la abuela no se inquietaron, pensando que el padre había ido a buscar a la pequeña desde un pueblo vecino, donde trabaja como guardia forestal.

Sólo cuando los dos padres se encontraron, la madre supo que su marido no había ido a buscar a la niña, y corrió a la estación de comisaría más próxima para denunciar la desaparición de su hija.

La zona por controlar era relativamente amplia, y sobre todo ocupada por un bosque muy denso y por tramos impenetrables, que requirió el uso de helicópteros.

Después de días de búsqueda sin éxito, los socorristas temían lo peor, porque además del hambre, la sed y los animales salvajes, el clima amenazaba a la niña, con temperaturas que por la noche pasan por debajo de cero incluso en verano.

Después de 12 días  llegó el final feliz: el perro volvió al pueblo y llevó a los socorristas al lugar donde estaba la pequeña Karina, en estado de desnutrición pero sana en medio de la hierba alta, donde ni siquiera los helicópteros podían divisarla.

La niña se había alejado seis kilómetros de su casa y había logrado combatir el frío durmiendo abrazada a su perro durante las noches.

Ahora está hospitalizada en Irkutsk, pero los médicos aseguran que su vida no corre ningún riesgo.

Karina Chitikova, una niña de apenas cuatro años que se perdió de su pueblo en Siberia junto con su perro, sobrevivió alimentándose de bayas y bebió en los charcos, hasta que fue rescatada después de 12 días de odisea gracias a que el perro pudo indicar a los socorristas dónde estaba.

Según los medios rusos, Karina desapareció el 29 de julio, cuando estaba con su abuela en Olom, un caserío de apenas ocho viviendas en la región de Irkutsk.

Cuando la abuela se adormeció, la niña salió de su casa con el perro y no volvió. Al principio la madre y la abuela no se inquietaron, pensando que el padre había ido a buscar a la pequeña desde un pueblo vecino, donde trabaja como guardia forestal.

Sólo cuando los dos padres se encontraron, la madre supo que su marido no había ido a buscar a la niña, y corrió a la estación de comisaría más próxima para denunciar la desaparición de su hija.

La zona por controlar era relativamente amplia, y sobre todo ocupada por un bosque muy denso y por tramos impenetrables, que requirió el uso de helicópteros.

Después de días de búsqueda sin éxito, los socorristas temían lo peor, porque además del hambre, la sed y los animales salvajes, el clima amenazaba a la niña, con temperaturas que por la noche pasan por debajo de cero incluso en verano.

Después de 12 días llegó el final feliz: el perro volvió al pueblo y llevó a los socorristas al lugar donde estaba la pequeña Karina, en estado de desnutrición pero sana en medio de la hierba alta, donde ni siquiera los helicópteros podían divisarla.

La niña se había alejado seis kilómetros de su casa y había logrado combatir el frío durmiendo abrazada a su perro durante las noches.
Ahora está hospitalizada en Irkutsk, pero los médicos aseguran que su vida no corre ningún riesgo.



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