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Por qué las mascotas son beneficiosas para la motivación de los adultos mayores 

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Por qué las mascotas son beneficiosas para la motivación de los adultos mayores

Los adultos mayores disfrutan de la compañía de los perros.

 

Un perro o gato no solo es buena compañía, es responsabilidad y actividad. Los beneficios físicos, mentales y emocionales los convierten en los compañeros ideales para los adultos mayores.

Algunos creerán que es una gran responsabilidad, y sí lo es: por las vacunas y los cuidados que requiere.

Pero en el caso de un adulto mayor le ayuda a ejercitarse, convivir con otros y distraerse en su Tiempo Libre.

Una mascota también es auxiliar en las primeras manifestaciones de las enfermedades cognitivas.

Debido a que ayuda a disminuir la ansiedad y la apatía que pueden provocar los trastornos mentales.

Las mascotas ayudan a los adultos mayores porque los motivan a hacer actividades diferentes, señala Linda Rodríguez, voluntaria de Prodan.

“Sabemos que los adultos mayores a veces se sienten desmotivados y el tener un perro es una compañía que se convierte en su responsabilidad”, subraya Rodríguez.

MASCOTAS PARA ADULTO MAYOR

Los perros y gatos brindan una gran terapia al adulto mayor. Si bien a su edad prefieren descansar, las mascotas les otorgan responsabilidades que los tiene activos.

Y es que una actividad tan sencilla como sacar a pasear al perro permite que un abuelo pueda ejercitarse y socializar.

Rodríguez indica que algunos estudios sostienen que acariciar a un perro ayuda a disminuir la presión arterial.

En 2005 la Asociación Americana de Cardiología mostró en un estudio que el contacto con los perros ayuda a mejorar las funciones del corazón y el pulmón en personas con insuficiencia cardiaca.

Ademas los perros se convierten en excelentes amigos ya que saben escuchar.

Un perro siempre será una buena opción para sobrellevar las enfermedades, sobre todo mentales, que con el paso del tiempo van apareciendo.

El geriatra Amador Macías menciona que el deterioro cognitivo se manifiesta en:

  • dificultades en la memoria,
  • problemas de apatía
  • la sensación de depresión en quienes lo padecen.
  • “No tienen iniciativa para involucrarse en actividades que les hagan trabajar su cerebro”, explica Macías.

El tener una mascota en casa es una opción para contrarrestar ese deterioro porque les ayuda a integrarse y distraerse.

Entre los principales cambios que se observan después de que un adulto mayor adopta a un perro están una mejor participación, más diálogo y el disfrute del momento que pasan junto a él.

Mis padres que ya están en la tercera edad disfrutan de su tiempo con Muñeco y Linda, un perro adoptado y una gata rescatada, quienes los acompañan en sus momentos de ocio.

Su Tiempo Libre juegan con ellos, llevan de paseo a Muñeco, que no perdona que no lo saquen a pasear en las tardes. Y siempre están pendientes de sus necesidades.

El geriatra aclara que la convivencia con la mascota no detiene el deterioro cognitivo, aunque sí ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas.

De acuerdo con su experiencia como médico, él recomienda los perros para:

  • personas que sufren ansiedad
  • las que tienen dificultades para relacionarse
  • o aquellas que muestran apatía al momento de realizar actividades.

PERRO IDEAL PARA ABUELOS

Según la voluntaria en Prodan, los perros mayores de 3 años son los más recomendables para los adultos mayores.

De esta manera se puede conocer el carácter del animal y saber si coincide con el estilo de vida de quien lo adopta.

Un abuelo nunca volverá a tener la misma fortaleza que en su juventud.

Por eso no se puede correr el riesgo de que conviva con un perro vigoroso y robusto.

“Que sea un perro que no tenga tanta energía para que un adulto lo pueda maniobrar”, sugiere.

No es importante la raza, lo indispensable es que reciba un entrenamiento previo.

Macías menciona que personas adultas que durante toda su vida se muestran indiferentes con los animales, cuando llegan a una mayor edad logran tenerles cierta empatía.

Este es el caso de Victoria, quien si bien se crió con animales nunca tuvo ese apego hasta la actualidad.

“Siento tristeza al ver tantos animales maltratados y en la calle. Me dan ternura y los quiero. Me hacen reír con sus travesuras”, dijo Victoria quien tiene 66 años.

FUENTE: Laopinion.com.

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